Pheidole, las hormigas ahorradoras



Leticia Ríos-Casanova, César Maximiliano Vázquez Franco
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Las hormigas son insectos sociales de las que se han descrito más de 15,000 especies. Entre ellas existe un grupo muy diverso que son las hormigas del género Pheidole, cuyo nombre, que significa ahorradoras, hace referencia a la colecta y almacenamiento de semillas que algunas especies usarán más tarde como alimento. Este trabajo trata sobre la vida de estos fascinantes insectos.

 

ESOS INSECTOS LLAMADOS HORMIGAS

 

Las hormigas son de los pocos insectos que, junto con los escarabajos, las mariposas, las abejas y las cucarachas, son conocidas por todas las personas y todos las hemos visto alguna vez en nuestra vida.

     Quizás hayas escuchado la fábula de la cigarra y la hormiga, una historia cuyo origen está en una de las fábulas de Esopo, en la antigua Grecia, por allá del año 600 antes de nuestra era. Lo interesante de esa fábula es que el arduo trabajo que realiza la hormiga al almacenar comida durante todo el verano, le permite tener comida en el invierno, mientras que la cigarra, que solo se dedicó a cantar, no tiene alimento durante la época fría.

     Cuando los biólogos preguntamos a las personas cuántas o cuáles hormigas conocen, sorpresivamente la respuesta siempre es la misma: “Conozco las negras y las rojas o coloradas...”, ocasionalmente, entre las respuestas suelen comentarnos: “Conozco las chicatanas y los escamoles...” que, dicho sea de paso, son dos especies de hormigas comestibles (Atta mexicana y Liometopum apiculatum). Resulta particularmente irónico el hecho de que se reconozca rápida y aparentemente de forma universal a las hormigas rojas y a las negras, tanto así que el mismo Linneo, padre del sistema de clasificación biológica, utilizó en el año 1750 estos mismos nombres para bautizar a algunas de las primeras hormigas descritas formalmente: Formica nigra, que significa literalmente hormiga negra y Formica rubra u hormiga roja. Desafortunadamente, en la práctica, hormiga negra y hormiga roja son nombres comunes que no nos dicen nada a los biólogos, ya que cientos de especies tienen coloraciones negras o rojizas, lo cual hace que el color no sea la mejor característica para diferenciar a las especies. Es aquí cuando gran parte de los verdaderos problemas empiezan, pues al ser animales pequeños y al parecerse tanto a simple vista, es necesario ayudarnos de microscopios y paciencia para evitar confusiones y poder reconocerlas con base en su nombre científico.

 

¿QUÉ HACE QUE UNA HORMIGA SEA UNA HORMIGA? ¿CUÁNTAS EXISTEN?

 

En biología es común hablar de la diversidad de especies, concepto que, entre otras cosas, nos indica qué tan numeroso es y cómo se encuentra ordenado un determinado grupo biológico o taxón. En el caso concreto de las hormigas, todo insecto considerado una hormiga se encuentra clasificado dentro de la familia Formicidae; por debajo de familia existen otras agrupaciones o taxones más pequeños con categorías inferiores, son las subfamilias, las tribus, los géneros y las especies.

     Las hormigas son un grupo (o familia) con muchas especies; hasta ahora se han descrito 15,700 especies (Bolton, 2023), pero se sabe que hay muchas que aún no se han descubierto o descrito. Se diferencian de cualquier otro insecto por poseer antenas geniculadas, es decir, con una forma similar a la letra L; por la presencia de una glándula llamada metapleural, que es única en las hormigas y que genera antibióticos que permiten desinfectar el medio por el que la hormiga camina; además, las hormigas poseen una cintura o adelgazamiento en el que se ubica un segmento llamado peciolo, entre el mesosoma y el gáster. En algunas especies este adelgazamiento consiste en dos segmentos y entonces se llaman peciolo y postpeciolo (Figura 1). Otras características importantes de las hormigas están relacionadas con su vida en sociedad. Nos referimos a la presencia de grupos de individuos especializados en ciertas tareas llamados castas (Hölldobler y Wilson, 1996).

     Existen al menos tres castas. Las dos primeras son la casta de reproductoras, compuesta por hembras que son las reinas responsables de las puestas de huevos, y por los machos o zánganos, que fecundan a las hembras fértiles. La tercera casta es la de no reproductoras, en la que se encuentran las obreras, responsables del cuidado del nido y la obtención de recursos para la supervivencia de toda la colonia. La casta obrera está compuesta únicamente por hormigas hembras estériles, por lo que las hormigas que vemos merodeando en nuestras casas, calles y jardines son todas hembras que no se pueden reproducir (Hölldobler y Wilson, 1996).

     En algunos casos, la casta de obreras puede presentar variantes llamadas subcastas; es decir, que existen diferentes tipos de obreras, con tamaños diferentes y en algunos casos con modificaciones en su forma o en su conducta (Figura 2). A algunas de estas obreras modificadas se les suele llamar soldados, en los casos en los que su función sea únicamente la defensa de la colonia, aunque algunas otras obreras pueden tener cabezas muy grandes que son utilizadas como cascanueces, como en la hormiga Pheidole tepicana, o que son aplanadas y sirven como puertas que evitan la entrada de depredadores en los nidos (fragmosis) y ocurre en varias especies como, por ejemplo, en Pheidole lamia (Hölldobler y Wilson, 1996; Figura 3).

     En la misma colonia, además de estas hormigas que llevan a cabo labores de defensa, existen otras hormigas pequeñas que pueden especializarse en el forrajeo, es decir, en buscar comida y llevarla a los nidos para alimentar a los individuos jóvenes; mientras que otras pueden dedicarse a la construcción y mantenimiento del nido. Como podemos ver, la división del trabajo es fundamental para las hormigas ya que el trabajo organizado y coordinado les permite optimizar el consumo de energía (López-Riquelme y Ramón, 2010). Esta es una de las razones por las que las hormigas han sido un grupo tan exitoso.

 

EL MÁS DIVERSO, EL GÉNERO PHEIDOLE

 

Entre todos estos grupos de hormigas existe uno que, debido al gran número de especies que posee, ha sido denominado como hiperdiverso (Wilson, 2003). Nos referimos a un género de hormigas llamado Pheidole, con alrededor de 1,160 especies (Bolton, 2023).

     Este género se distingue por tener una terminación en las antenas compuesta de tres porciones o artejos ensanchados, comparados con el resto; un propodeo armado, es decir, con un par de espinas en el cuerpo; presencia de peciolo y pospeciolo; y, generalmente, la presencia de dos subcastas bien definidas: las obreras menores y las soldados (Figura 2), aunque en algunas pocas especies este género presenta una tercera subcasta llamada supersoldado (Wilson, 2003).

     Dentro de Pheidole podemos encontrar casi cualquier cosa, ya que en ese género hay especies extremadamente pequeñas, como Pheidole tachigaliae, que mide poco más de 1 mm; o algunas extremadamente grandes, como Pheidole rhea, con supersoldados que superan 1 cm de longitud (Wilson, 2003). Algunas poseen adaptaciones morfológicas, principalmente en la cabeza, como Pheidole taurus, cuyos soldados poseen “cuernos”; o Pheidole lamia, con soldados con cabezas chatas o fragmóticas; también tenemos la Pheidole bigote, cuyo nombre no deja gran cosa a la imaginación (Figura 3).

     La gran diversidad de estas hormigas no solo se refleja en su tamaño o su forma, sino en sus hábitats (el lugar donde viven) y hábitos alimentarios (lo que comen). Por ejemplo, hay algunas que viven en el dosel de los árboles (Pheidole rima) (Longino, 2009), mientras que otras anidan debajo de rocas (Pheidole obtusospinosa). A pesar de que la mayoría come de todo un poco, algunas están especializadas en comer a otros animales, como Pheidole megacephala, que es depredadora (Dejean et al., 2007); Pheidole capellini, que come el néctar de las plantas (Wang et al., 2018); o Pheidole spathifera, que come materia orgánica muerta o en descomposición. Otras especies de Pheidole almacenan semillas de las que posteriormente se alimentarán (Pheidole tepicana o Pheidole noda), por lo que las llamamos granívoras.

     Precisamente, las hormigas Pheidole que almacenan semillas fueron las primeras especies del género en conocerse y por esta capacidad de almacenar comida o de ahorrar es que se llaman Pheidole, que deriva del griego Pheidolo, que significa ahorrativo, tal como la hormiga de la fábula de Esopo.

     Esta capacidad de guardar las semillas cuando estas son muy abundantes en el ambiente, ha resultado ser una ventaja para las especies que llevan a cabo este tipo de “ahorro”, ya que pueden usar las semillas cuando no hay alimento disponible, lo que generalmente ocurre durante la temporada seca o durante la temporada de bajas temperaturas (Hölldobler y Wilson, 1996).

     Sin embargo, es importante reconocer que los estudios recientes de las numerosas especies de Pheidole han descubierto el hecho de que no todas las hormigas de este género se alimentan de semillas ni almacenan su alimento.

     En general, no suele ser común que haya grupos de insectos con un número de especies tan elevado como ocurre con el género Pheidole, lo que ha llevado a los biólogos a pensar en las posibles causas. Algunos han sugerido que la causa puede ser el hecho de que haya obreras con diferentes formas (polimorfismo), es decir, obreras y soldados, especializadas en tareas específicas, mientras que otros autores sugieren que la capacidad de ocupar diferentes nichos, es decir, dimensiones u ocupaciones en el ecosistema, moldea las adaptaciones en la forma y la conducta y, en consecuencia, se generan especies nuevas (Fernández, 2003; Wilson, 2003; Casadei-Ferreira et al., 2021).

     Lo cierto es que aún no hay una respuesta concreta con la que todos los estudiosos de las hormigas estén de acuerdo; de hecho, aún no sabemos con exactitud cuántas especies de Pheidole existen, pues cada año se describen y nombran más. Para México, hasta ahora, se conocen 126 especies que se pueden encontrar a todo lo largo del territorio (Vázquez-Franco y Morrone, 2021), pero es innegable que faltan muchas especies por identificar.

     Como hemos visto, el género Pheidole es un grupo hiperdiverso, no solo porque sus especies son morfológicamente muy variadas, sino porque sus hábitos y forma de alimentación van más allá de la recolección, almacenamiento y consumo de semillas, como originalmente se describió para algunas especies.

     Para cualquier biólogo que se haya enfrentado al estudio de las hormigas, los especímenes del género Pheidole representan siempre un desafío por la dificultad que representa su identificación y estudio.

     Sin embargo, esto no debe ser un impedimento para estudiarlas, ya que solo así podremos resolver muchos de los aspectos que nos falta conocer sobre estas hormigas, algunos de los cuales hemos planteado en este artículo.

     Y ahora que conocemos a estas hormigas y que sabemos que tienen una diversidad tan grande, te aseguro que la próxima vez que veas a una hormiga caminar por el suelo o las jardineras, es probable que quieras saber si se trata de una hormiga del género Pheidole, y nosotros esperamos que la curiosidad te lleve a querer verla con una lupa o un microscopio para saber más sobre ella.

 

REFERENCIAS

 

Bolton B (2023). AntCat. An online catalog of the ants of the world. California Academy of Sciences. Recuperado de: https://antcat.org/.

Casadei-Ferreira A, Friedman NR, Economo EP, Pie MR and Feitosa RM (2021). Head and mandible shapes are highly integrated yet represent two distinct modules within and among worker subcastes of the ant genus Pheidole. Ecology and Evolution 11:6104-6118.

Dejean A, Moreau CS, Uzac P, Le Breton J and Kenne M (2007). The predatory behavior of Pheidole megacephala. Comptes Rendus Biologies 330:701-709.

Fernández F (2003). Las hormigas Pheidole: ¿Es la hiperdiversidad un fenómeno real o un artefacto? Biota Colombiana 4:3-5.

Hölldobler B and Wilson EO (1996). The Ants. Harvard University Press, Cambridge.

López-Riquelme GO y Ramón F (2010). El mundo feliz de las hormigas. TIP Revista Especializada en Ciencias Químico-Biológicas 13:35-48.

Vázquez-Franco CM and Morrone JJ (2022). The genus Pheidole (Hymenoptera: Formicidae: Myrmicinae) in Puebla, Mexico. Revista Mexicana de Biodiversidad 93:1-43.

Wang S, Li J, Zhang Z, Chen M, Li S and Cao R (2019). Feeding-strategy effect of Pheidole ants on microbial carbon and physicochemical properties in tropical forest soils. Applied Soil Ecology 133:177-185.

Wilson EO (2003). Pheidole in the New World: A dominant, hyperdiverse ant genus. Harvard University Press, Cambridge.

 

Leticia Ríos Casanova
César Maximiliano Vázquez Franco
Facultad de Estudios Superiores Iztacala
Universidad Nacional Autónoma de México

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