Un sitio de nidificación inusual para el papamoscas negro



José Antonio González Oreja
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El papamoscas negro (Sayornis nigricans) es un pequeño pájaro de la familia de los mosqueros y tiránidos, que se distribuye desde el suroeste de los Estados Unidos a través de México y Centro América, hasta el norte de Argentina (i.e., principalmente en la región neotropical). Nidifica en una diversidad de entornos acuáticos, incluyendo cuerpos de agua semipermanentes, siempre que en ellos haya barro, necesario para construir los nidos (Wolf, 2020). Además de sitios naturales, como cortados rocosos más o menos protegidos, este papamoscas puede utilizar estructuras humanas para ubicar sus nidos, lo que en el último siglo ha ayudado a que la especie colonice multitud de áreas nuevas. Las estructuras artificiales en las que se han encontrado nidos de la especie incluyen edificios, bajo puentes, estructuras de drenaje e irrigación, túneles de carreteras y pozos abandonados, entre otros (Wolf, 2020).

    

HALLAZGO DE PAPAMOSCAS Y OTRAS ESPECIES DE AVES ANIDANDO EN FAROLAS

 

El 15 de abril de 2022, en el complejo de pesca deportiva y campamento Amatzcalli, que se localiza en el estado de Puebla, centro de México (ca. 18° 56’ 45’’ N, 98° 28’ 13’’ W; a unos 2,040 m de altitud), encontré un nido de papamoscas negro en un sitio de lo más inusual: dentro de la luminaria de plástico, rota, de una farola tradicional (Figura 1), a unos 5 o 6 m sobre el suelo. Que yo sepa, este es el primer registro de papamoscas negro anidando dentro de farolas.

     El nido estaba construido con barro y adherido en el interior de una de las superficies verticales de los paneles de Perspex® de la luminaria. A no ser por la entrada rota, quedaba completamente protegido de las inclemencias del tiempo y aparentemente a salvo de los posibles depredadores. A pesar de que estaba ubicado por encima de los nidos naturales de la especie (1 a 3 m sobre el suelo; Wolf, 2020), este nido en una estructura artificial podría ser comparable a los nidos que los papamoscas negros ubican dentro de huecos sobre estructuras naturales, como cavidades en árboles.

     En México, el 15 de abril de 2022 fue Viernes Santo, y aunque hubo muchos visitantes y familias en el resort Amatzcalli, no observé un impacto notable en el comportamiento de los papamoscas. Así, entre las 9:30 a.m. y las 5 p.m. estuve cerca de la farola con el nido, y cada pocos minutos observé un adulto volando y forrajeando en las proximidades, donde había abundantes microhábitats acuáticos y donde presumiblemente encontraba presas con facilidad (Hernández et al., 2010). Varios autores han reportado que esta especie comienza a incubar cuando se ha completado la puesta de los huevos, y que son las hembras las que incuban, siempre (Peñaranda-Barrios y Linneo-Foronda, 2021) o preferentemente (Wolf, 2020). Sin embargo, no pude identificar el sexo de las aves que observé, ni siquiera si se trataba siempre del mismo individuo, ya que el papamoscas negro es una especie sexualmente monomórfica (Wolf, 2020).

     Por otro lado, el mismo día y en el mismo complejo, pero a unos 200 m de distancia, encontré el nido de un cuicacoche pico curvo (Toxostoma curvirostre), dentro de la luminaria (también rota) de otra farola (Figura 2); sin barro, pero con abundantes ramitas y otro material vegetal. En fin, en la misma farola donde estaba el nido del papamoscas, encontré el nido de un saltapared cola larga (Thryomanes bewickii), esta vez dentro del poste (también roto) de la farola, a unos 0.5 m del suelo (Figura 3).

 

UNA HIPÓTESIS EXPLICATIVA DE ESTE COMPORTAMIENTO

 

El hecho de que tres especies de aves estuvieran anidando dentro de estructuras artificiales (incluyendo al saltapared cola larga, que puede anidar en cavidades preexistentes; Monterrubio-Rico y Escalante-Pliego, 2006) podría deberse a la baja disponibilidad de agujeros naturales en el área forestal en la que se ubica el complejo Amatzcalli. En efecto, aunque el área está cubierta por árboles tanto nativos como exóticos, dominan los eucaliptos (Eucalyptus sp.), que no son nativos de México. En su área de distribución nativa, los eucaliptos pueden presentar agujeros en sus troncos, pero los procesos que llevan a la formación de estos agujeros pueden necesitar de mucho tiempo; de hecho, para algunas especies de aves, los árboles deben tener edades comprendidas entre 165 y 210 años (Wormington y Lamb, 1999, Koch et al., 2008).

     La introducción de los eucaliptos en México comenzó en la primera mitad del siglo XIX (Vega y Ortega, 2016), por lo que es posible que todavía no haya una elevada disponibilidad de cavidades naturales para las especies de aves que no las excavan. Además, no todas las cavidades naturales que hay dentro de un hábitat forestal resultan adecuadas para que las aves aniden en ellas (Medina-Estrada et al., 2022).

     A pesar de que es necesario un mayor trabajo investigador para determinar la verosimilitud de mi hipótesis, en este artículo presento evidencia de que las luminarias y los postes de las farolas pueden ofrecer nuevos sitios de nidificación para algunas especies de aves, como el papamoscas negro. En este sentido, mi trabajo contribuye, siquiera modestamente, a aliviar la falta de conocimientos sobre la historia natural de muchas aves neotropicales, incluyendo el comportamiento reproductor, sobre la cual han informado recientemente diversos autores (Lees et al., 2020, Soares et al., 2023).

 

AGRADECIMIENTOS

 

Doy las gracias a Jaime Buy Villavicencio por llevarme a Amatzcalli.

 

REFERENCIAS

 

Hernández A, Estela FA y Chacón de Ulloa P (2010). ¿Es Sayornis nigricans (Aves: Tyrannidae) un buen indicador de calidad ambiental en la Zona Urbana de Cali, Colombia? Rev. Acad. Colomb. Cienc. 34(132):373-380.

Koch AJ, Munks SA, Driscoll DA and Kirkpatrick JB (2008). Does hollow occurrence vary with forest type? A case study in wet and dry Eucalyptus obliqua forest. Forest Ecology and Management 255(12):3938-3951.

Lees AC, Rosenberg KV, Ruiz-Gutierrez V, Marsden S, Schulenberg TS and Rodewald AD (2020). A roadmap to identifying and filling shortfalls in Neotropical ornithology. The Auk: Ornithological Advances 137:ukaa048.

Medina-Estrada J, Remolina-Figueroa D, Ramírez-Bastida P and Vázquez-Reyes LD (2022). Nesting resources availability for cavity adopter birds in a tropical dry forest of Central Mexico. Revista Mexicana de Biodiversidad 93:e933836.

Monterrubio-Rico TC and Escalante-Pliego P (2006). Richness, distribution and conservation status of cavity nesting birds in Mexico. Biological Conservation 128:67-78.

Peñaranda-Barrios EM y Linneo-Foronda II (2021). Nidificación de Sayornis nigricans (Aves: Tyrannidae) en la microcuenca Cañón Verde, subandino sur de Bolivia. Kempffiana 17(2):30-39.

Soares L, Cockle KL, Ruelas Inzunza E  et al. (2023). Neotropical ornithology: Reckoning with historical assumptions, removing systemic barriers, and reimagining the future. Ornithological Applications 125:duac046.

Vega y Ortega RA (2016). Ciencia y ambiente en la aclimatación del eucalipto en el Valle de México a través de la prensa, 1869-1880. Historia y Sociedad 30:237-264.

Wolf BO (2020). Black Phoebe (Sayornis nigricans), vers. 1.0. In Poole, A.F. & Gill, F.B. (eds.) Birds of the World. Cornell Lab of Ornithology. Consultado el 11 de mayo de 2022. https://doi.org/10.2173/bow.blkpho.01.

Wormington KR and Lamb D (1999). Tree hollow development in wet and dry sclerophyll eucalypt forest in south-east Queensland, Australia. Australian Forestry 62(4):336-345.

 

José Antonio González Oreja
Facultad de Ciencias Biológicas
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

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