Sierra Cucapá: biodiversidad y espacio sagrado



Julio C. Hernández Hernández
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El paisaje desértico y agreste de la Sierra Cucapá, al sur de la ciudad de Mexicali, en Baja California (Figura 1), es un sitio de relevancia cultural, plagado de mitos, leyendas, cuentos y ceremonias ancestrales, habitado por los cucapá o “gente de río”, una de las cuatro etnias yumanas que perseveran en Baja California, hace por lo menos 2 mil años que han habitado la región. Sin embargo, diferentes agentes han influido en el decremento de esta etnia amerindia, por lo cual la lengua cucapá está en alto riesgo de desaparición (Moseley, 2010). La sequía progresiva de la Sierra Cucapá amenaza con destruir antiguas formas de vida y cultura, además de la desaparición de un entorno ecológico que por miles años representó la armonización entre indígenas y la naturaleza (Alarcón-Chaires, 2001). 

 

Figura 1. Vista de la Sierra Cucapá (Foto A. Monter-Pozos).

 

DIVERSIDAD DE ESPECIES

 

La Sierra Cucapá tiene una rica y delicada biodiversidad, producto de un proceso de especiación, demostrado por los niveles de endemismo y dada su naturaleza de macizo montañoso aislado. Sin embargo, los estudios sobre la sierra son escasos, razón por la cual no se cuenta con un inventario que se aproxime a su cuantificación, pero que, sin lugar a dudas, alberga una notoria riqueza de especies. 

     La Sierra Cucapá se caracteriza por su ambiente seco y muy caliente, durante el verano pueden alcanzarse los 50 °C. Predominan los matorrales desérticos compuestos principalmente de arbustos como la gobernadora (Larrea tridentata), hierba de burro (Ambrosia dumosa), palo fierro (Olneya tesota), cactáceas como la biznaga barril (Ferocactus cylindraceus) y un agave endémico (Agave turneri) (Figura 2 y 3) descrito como una nueva especie en el año 2011 (Webb y Salazar-Ceseña, 2011). Estas tres últimas especies se encuentran sujetas a protección en la legislación ambiental mexicana debido a su ámbito y hábitat restringidos, sequías prolongadas y su cercanía al área metropolitana de Mexicali.

  

Figura 2. Ferocactus cylindraceus, especie sujeta a protección especial.

 

Figura 3. Agave turneri, especie endémica (Foto A. Monter-Pozos).

    

     En correspondencia con la diversidad vegetal, existe una evidente riqueza faunística. El borrego cimarrón (Ovis canadensis) (Figura 4), es una de las especies emblemáticas de Baja California que habita en la Sierra Cucapá. Esta especie es un símbolo cultural que ha sido ampliamente representada en grabados en piedra y pinturas rupestres, algunos pueblos originarios como los cucapá continúan llevando a cabo rituales en torno a esta especie. Uno de ellos es “La danza del borrego”, plegaria para la buena caza, ya que este animal era un alimento esencial en su dieta (Encinas-Garza, 2015). 

 

Figura 4. Borregos cimarrón, Ovis canadensis.

 

     Dentro de la sierra encontramos el gato montés o lince (Lynx rufus), una de las dos especies de felinos presentes en Baja California, el venado bura (Odocoileus hemionus), la zorrita del desierto (Vulpes macrotis), especie que se encuentra en peligro de extinción; el coyote (Canis latrans), que ha sido una especie transcendental en la mitología de los cucapá, y una gran diversidad de roedores silvestres, entre los que destacan los carismáticos juancitos (Xerospermophilus tereticaudus), que pertenecen a la familia de las ardillas terrestres y las ratas canguro (Dipodomys merriami) (Figura 5), caracterizadas por sus largas patas que las impulsan.