Tres especies de Dendropanax arboreus (Araliaceae) en la selva de los Tuxtlas



Luz Noyola Méndez, Rosa Andrés Hernández
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En México los estudios botánicos tienen un carácter primordial, puesto que la diversidad vegetal del país es muy amplia (Rzedowsky, 2006). Los análisis taxonómicos resultan fundamentales para saber cuántas y cuáles especies habitan los ecosistemas, y si estas especies son endémicas o existen en alguna otra parte del mundo. Una herramienta para reconocer a las especies es la anatomía vegetal; en este estudio revisaremos la corteza de tres poblaciones de Dendropanax arboreus (planta perteneciente a la familia de las araliáceas) en la zona de Los Tuxtlas, Veracruz, con la finalidad de reconocer caracteres excluyentes entre ellas; ya que existen indicios morfológicos en las hojas que indican que se puede tratar de especies diferentes.

     El bosque tropical perennifolio mexicano es considerado como un tipo de vegetación exuberante, pues corresponde al clima en el cual ni la falta de agua ni la de calor constituyen factores limitantes en el desarrollo de las

plantas a lo largo de todo el año. Es una de la más ricas y complejas de todas las comunidades vegetales. El bosque tropical perennifolio ocupa (o, más bien, ocupaba hasta hace un siglo) una amplia y casi continua extensión en el este y sureste del país, desde San Luis Potosí y a todo lo largo del estado de Veracruz y algunas regiones de Hidalgo, Puebla y Oaxaca, hasta el norte y noreste de Chiapas y las porciones de Tabasco cuyo drenaje permitía la existencia de una vegetación boscosa; abarcando, asimismo, la mayor parte del territorio de Campeche y de Quintana Roo (Rzedowsky, 2006). Se sabe que originalmente la selva húmeda veracruzana cubría cerca de 5 millones de hectáreas (CONABIO, 2011). Estructuralmente este tipo de vegetación es muy compleja, tiene una notable variedad de formas de vida: árboles de talla enorme, mediana y pequeña; lianas, trepadoras herbáceas, hemiepífitas, epífitas, palmas, arbustos, hierbas umbrófilas y árboles estranguladores (Castillo-Campos y Laborde, 2004).

     Veracruz es, sin lugar a dudas, uno de los estados con mayor diversidad biológica, ecológica y cultural del país. Se calcula que su flora asciende a más de 8,000 especies de plantas silvestres (Gómez-Pompa y cols., 2010). La sierra de Los Tuxtlas es parte de una región muy extensa de tierras bajas del Golfo de México que fue poblada cuando menos desde hace 6,000 años. A partir de entonces la ocupación de la sierra ha sido permanente con alta densidad de población que ha requerido del uso extensivo e intensivo de los recursos vegetales, animales y sobre todo el suelo, afectando la selva y el bosque y dando lugar a grandes extensiones de acahual (Castillo-Campos y Laborde, 2004). La deforestación masiva por la introducción de ganadería de las últimas tres décadas ha devastado las selvas que dominaban la región. Hoy en día solo quedan unos cuantos manchones de vegetación original. La única área de selvas altas perennifolias de alguna consideración se encuentra en las zonas bajas de la región de la sierra de los Tuxtlas (Gómez-Pompa y cols., 2010).

     La importancia de la sierra de los Tuxtlas en cuanto a diversidad vegetal se refleja en el hecho de que en los últimos 35 años se han descrito 30 nuevas especies de plantas vasculares en la zona; Brosimum alicastrum es a menudo la preponderante absoluta. Algunos árboles muy característicos en esa área son Bursera simaruba, Carpodiptera ameliae, Dendropanax arboreus, Ficus spp, Pithecellobium arboreum, Pimenta dioica, Pouteria hypoglauca, Protium copal, Sideroxylon tempisque (Rzedowsky, 2006).

     En la zona de Los Tuxtlas, en el límite actual de la distribución de la selva alta perennifolia y específicamente en la Estación de Biología Tropical “Los Tuxtlas”, centro de la Universidad Nacional Autónoma de México, se tienen registros de 943 especies de plantas de las que 278 son árboles, mismos que constituyen el 31.7 % de la flora de la Estación (Dirzo y cols., 2009).

     Una de las familias que se encuentra en Los Tuxtlas es Araliaceae, con 47 géneros y 1,350 especies (Plunkett y cols., 2004). Está representada por cuatro géneros silvestres, Aralia, Dendropanax, Didymopanax y Oreopanax (Sosa, 1979). Dendropanax es un género que incluye alrededor de 80 especies y tiene una gran diversidad en el centro y sur de América; sus especies van desde árboles siempre verdes hasta pequeños arbustos (Li y Wen, 2013). Dendropanax arboreus es una especie de amplia distribución en la zona tropical de México. La especie se reporta como un árbol de alrededor de 30 m  de altura y 75 cm de diámetro a la altura del pecho (Sosa, 1979; López-Ferrari, 1993). Presenta una variabilidad amplia en cuanto a los tamaños y forma de las hojas. Sosa (1979) revisó ejemplares del estado de Veracruz, notando dos tendencias (Tabla 1).

 

Tabla 1. Descripción de las hojas en relación a su tamaño, textura, margen y de la inflorescencia según el número de flores.

 

     Las diferencias en los ejemplares estudiados no son constantes y por tal motivo no amerita darles una categoría taxonómica distinta, Figueroa-Esquivel y colaboradores (2010) realizaron el análisis de la estructura genética de nueve poblaciones de Dendropanax arboreus en Veracruz y mencionan que la especie tiene niveles altos de variación genética y que la distancia genética entre pares de poblaciones se incrementa con la distancia geográfica. Existe suficiente evidencia de morfotipos distintos en el estado de Veracruz por lo que se recurrirá a la anatomía de la corteza para diferenciar las tres poblaciones de Dendropanax arboreus. Existen pocos trabajos que describen la corteza en Araliaceae, entre ellos está el de Oskolski y cols., (2007) quien trabajó al género Meryta.

     En los Tuxtlas apreciamos claras diferencias morfológicas en las tres poblaciones de Dendropanax arboreus. La primera población de D. arboreus está formada por árboles de 30 m de altura y 70 cm de diámetro a la altura del pecho, que habita en la típica selva alta perennifolia; la segunda población de D. arboreus es un arbusto escandente que ramifica en dos a los 15 cm y habita en una zona inundada o pantanosa. Y la tercera, D. arboreus, de 3 m de altura y 6 cm de diámetro a la altura del pecho, que habita en bosque mesófilo de montaña.

     En la zona del estudio se colectaron muestras de corteza de las tres poblaciones: la primera población en las cercanías de la estación de biología Tropical, Los Tuxtlas (coordenadas de 95° 04’ y 95° 09’ de longitud Oeste y 18° 34’ y 18° 36’ de latitud Norte. Altitud de 160 msnm). La segunda población se localiza en el canal del embarcadero de la laguna de Soteapan, municipio de Catemaco con una altitud de 100 msnm y el tipo de vegetación es de manglar. La tercera población se encuentra en un bosque mesófilo del municipio de Soteapan, Veracruz a 25 km al norte del poblado de Santa Marta, ladera oriente del volcán Santa Marta (con coordenadas 94° 53’ 49.56’’ longitudinal Oeste, latitudinal Norte de 18° 21’ 06.51’’ y una altitud de 1200 msnm).

     En Meryta se reporta la presencia de drusas y cristales prismáticos en células radiales del parénquima del floema colapsado (Oskolski y cols., 2007), lo cual coincide con la población de la selva alta perennifolia y la población del bosque mesófilo de montaña, pero difiere con la población de manglar que casi no presenta cristales. Las muestras de la selva perennifolia de D. arboreus presentan canales en el floema. La población de manglar y la población del bosque mesófilo de montaña no parecen presentar canales, sin embargo en la población de manglar se distinguen algunos taninos color ámbar en el floema secundario. En la población de la selva alta perennifolia y el bosque mesófilo de montaña se presentan esclereidas en el floema colapsado, mientras que en la población de manglar también hay esclereidas, pero están ubicadas debajo de la peridermis (Figura 1).

 

Figura 1. Peridermis de las tres poblaciones estudiadas. (A) Peridermis de Dendropanax arboreus en la primera población. (B) Peridermis de Dendropanax arboreus en la segunda población. (C) Peridermis de Dendropanax arboreus en la tercera población.

 

     El cortex de Dendropanax arboreus en este estudio es de 4 a 12 células en la selva perennifolia y está provisto de esclereidas, de 3 a 5 capas células en la población de manglar con una acumulación de fibras, y de 5 a 15 células en el bosque mesófilo de montaña y fibras de paredes muy gruesas.

     La felodermis del género Meryta está compuesta de 1 a 5 paredes de células aplanadas radialmente; cristales prismáticos y drusas en algunas células del felodermis (Oskolski y cols., 2007) en el caso de D. arboreus, en ninguno de los tres sitios presenta cristales en la células del felodermis, pero coincide en las capas de la felodermis con lo reportado por el autor siendo que (la población de la selva alta perennifolia = 4, la población de manglar = 3-6, la población de bosque mesófilo de montaña = 2-4) capas de células.

     En el caso del suber del género Meryta (Oskolski y cols., 2007) reporta que tiene de 3-15 capas de células isodiamétricas con paredes esclerificadas delgadas de grosor, lo cual coincide con lo encontrado en el suber de las tres poblaciones de D. arboreus que fueron capas de células (la población de la selva alta perennifolia = 6-10, la población de manglar = 3-6, la población de bosque mesófilo de montaña = 5-15) (Tabla 2).