Los caracoles conos de Tenacatita, productores de venenos con potencial biomédico
Victor Landa Jaime, Emilio Michel Morfín, Sergio G. Castillo Vargasmachuca, Edgar P. Heimer de la Cotera
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Desde tiempos inmemoriales, el hombre aprendió a hacer uso de los recursos naturales que lo rodean para satisfacer sus necesidades básicas como la alimentación, cobijo, defensa, decoración y obtención de remedios contra las enfermedades. Este último en particular, predominó durante miles de años al utilizar principalmente las plantas terrestres para aliviar diversas molestias y enfermedades que lo aquejaban. Aun cuando el grado de conocimiento de las propiedades curativas de las plantas y algunos animales llegó a ser muy extenso y a que en la época moderna este se incrementó de manera notable gracias al desarrollo de la farmacología, al grado de sintetizar químicamente diversos componentes para la elaboración de nuevos medicamentos, existe una fuente de compuestos cuya exploración se puede considerar aún en pañales. Es solo hasta las últimas décadas de nuestra historia cuando la ciencia comenzó a interesarse por la fuente inagotable de recursos que pueden ser extraídos del mar y utilizados para este mismo fin. Es entonces cuando nace lo que actualmente conocemos como la farmacología marina. Algas, esponjas, moluscos y un sinfín de organismos que habitan en los océanos, poseen un potencial terapéutico considerado mayor que el de los organismos terrestres. Sin embargo, gran parte de este permanece aún sin descubrirse. Algunas de las primeras noticias de los tiempos modernos sobre el uso en la farmacia de productos marinos data del año 1951, cuando se descubrieron fármacos antivirales y anticancerígenos a partir de sustancias que inhiben la división celular, provenientes de una esponja y de algas pardas respectivamente.1 LO QUE LA NATURALEZA PONE A NUESTRO ALCANCE Dentro del Phylum de los moluscos, existe un grupo de caracoles conocidos como conos que aún guarda muchos secretos. Son reconocidos por contar con uno de los venenos más potentes de la naturaleza; más aún, las investigaciones realizadas en años recientes dejan ver un futuro prometedor por las aplicaciones médicas que esos mismos venenos pueden tener en favor de la salud humana. Todas las especies de caracoles conos son carnívoras, bastante activas y con un peculiar sistema de caza basado en el empleo de dientes modificados que utilizan a modo de arpón (pueden ser disparados) y que están comunicados a través de un conducto a una glándula de veneno con el que paralizan a sus presa en cuestión de segundos, para luego ingerirla. La complejidad y letalidad del veneno no necesariamente depende del tamaño del caracol, que puede variar de algunos milímetros hasta más de 15 cm dependiendo de la especie. El veneno de los conos contiene un gran número de toxinas que actúan de diferentes maneras sobre el sistema nervioso y que podrían resultar de utilidad en el tratamiento de ciertos trastornos del mismo o para el manejo del dolor crónico e intenso. Varios autores consideran que algunos componentes de estos venenos pudieran ser más potentes que la morfina, por lo que las conotoxinas están sujetas actualmente a intensa investigación biomédica.
IMPORTANCIA DEL ARRECIFE CORALINO Un ejemplo de estos sitios, es el arrecife de Tenacatita, localizado en la costa sur del estado de Jalisco, México, entre las coordenadas geográficas 19°16´49” Norte y 104°52´20” Oeste (Figura 1). Es parte de las pocas formaciones coralinas del Pacífico mexicano junto con otros sitios en la costa de Baja California como el arrecife de Cabo Pulmo, el área de Punta Mita en la costa de Nayarit, Carrizalillos en Colima, la costa sur de Oaxaca y los ubicados en las Islas Marías y el Archipiélago Revillagigedo. Aunado a lo anterior y de acuerdo con los resultados obtenidos, este pequeño arrecife presenta un gran valor ambiental por su alta biodiversidad, ya que solo a nivel macroscópico se han descrito más de 258 especies, cuya permanencia en el arrecife puede definirse como residentes, frecuentes o eventuales en función de la época del año. La lista está integrada por 130 especies de moluscos, 68 especies de crustáceos, 27 especies de equinodermos, 21 especies de cnidarios y 125 especies de peces, así como un gran número aún indefinido de otros invertebrados, cuyos resultados en detalle están siendo presentados por este autor en un artículo en prensa3 y otros más aún en desarrollo.
Figura 1. Área de estudio. Arrecife coralino de Tenacatita. Costa sur de Jalisco, México.
LOS MUESTREOS DE CAMPO Para conocer las distintas poblaciones de caracoles de la familia Conidae que habitan en el arrecife, se efectuaron una serie de muestreos durante el 2010 y 2012, realizando búsquedas directas de los organismos en la zona intermareal aledaña al arrecife (esto es, la zona de rompientes del oleaje) y en la zona submareal (sumergida) usando buceo libre y autónomo.
LOS RESULTADOS Como resultado de los muestreos realizados en diez diferentes eventos y clasificados en dos periodos (2011 y 2012) se obtuvieron un total 820 organismos.
Tabla 1. Número de organismos y porcentaje equivalente, para cada una de las especies de conos encontradas en el arrecife coralino de Tenacatita.
CONOCIENDO LOS CONOS DEL ARRECIFE A continuación se muestran algunas características generales de las especies encontradas, así como observaciones en campo y las iniciativas de estudio realizadas por este grupo de investigadores para cada caso.Se utilizan tanto los nombres con que antes se conocía cada especie como los nombres vigentes recientemente propuestos:
Foto 1. Conus nux (tomada de www.visualLigthBox.com)
Conus (Stephanoconus) nux (Broderip, 1833).
Foto 2. Conus brunneus (tomada de www.coneshell.net, colección de Giancarlo Paganelli)
Foto 3. Conus princeps (tomada de www.coneshell.net, colección de Giancarlo Paganelli)
Conus (Conus) princeps (Linnaeus, 1758).
Foto 4. Conus gladiator (tomada de www.conchology.be)
Conus (Conus) gladiator (Broderip, 1833)
Foto 5. Conus purpurascens (tomada de www.coneshell.net, colección de Giancarlo Paganelli)
Conus (Chelyconus) purpurascens (Sowerby, 1833). CONSIDERACIONES IMPORTANTES Hasta hace algunos años se pensaba que los caracoles de la familia Conidae estaban representados en el Pacífico Este por 30 especies, sin embargo tal número fue recientemente incrementado a 53 especies,12 todas ellas consideradas de gran importancia biomédica debido a las conotoxinas que generan y utilizan en sus procesos de alimentación y defensa. Sin embargo, los estudios encaminados al conocimiento ecológico y toxinológico para las especies de conos distribuidas en el Pacífico mexicano son prácticamente nulos. Las pocas publicaciones encontradas solo hacen referencia a los conos como parte de listados de moluscos a nivel regional. Entre algunos de esos trabajos se puede mencionar los realizados por Landa y Arciniega,13 quienes encuentran seis especies de conos muestreando intensivamente fondos blandos de la plataforma continental de Jalisco y Colima, mediante redes de arrastre entre los 20 y 80 metros profundidad. Pérez-Peña y Ríos-Jara,14 para la misma región, registran siete especies de conos obtenidos mediante red camaronera y a profundidades de entre 18 y 73 m. En una revisión más reciente, Zavalza y colaboradores15 reportan la presencia de 18 especies en las costas de Jalisco y Colima, México. AGRADECIMIENTOS Los autores agradecen al Fondo Mixto CONACyT-Gobierno del estado de Jalisco, Proyecto 2009-05-124426 titulado “Estudio sobre la Biodiversidad, Ecología y Toxinología de los Gasterópodos marinos del suborden Toxoglossa (Superfamilia Conoidea) de la Costa de Jalisco”, por los fondos proporcionados para el desarrollo del proyecto. A los alumnos de la carrera de Biología marina, por su activa participación en el trabajo de campo, en especial a Álvaro, Beto e Isrra. A la M. en C. Judith Arciniega y los operadores de vehículos terrestres y acuáticos del DEDSZC de la Universidad de Guadalajara (Capitán Woodward, Armando y Mitoma).
REFERENCIAS
1 Garateix A. El mar fuente de nuevos fármacos. Elementos 58 (2005) 39.
2 Reyes-Bonilla H. Coral reefs of the Pacific coast of México. En: J Cortés (ed.), Coral reefs of Latin America. Elsevier, Amsterdam. (2003) 331-349. 3 Landa-Jaime V, Castillo-Vargasmachuca SG, Michel-Morfin E y Heimer de la Cotera EP. Moluscos asociados al arrecife coralino de Tenacatita, Jalisco, en el Pacífico central mexicano. Revista mexicana de biodiversidad (2013). (En proceso editorial). 4 Keen AM. Sea Shells of tropical West América. Second Edition (1971) 1064. 5 Skoglund C. Panamic Province Molluscan Literature Additions and Changes from 1971 through 2001, III. Gastropoda. The Festivus 33 (2002) 1-286. 6 Tucker JK and Tenorio MJ. Systematic Classification of Recent and Fossil Conoidean Gastropods. Hackenheim: Conchbooks (2009) 296. 7 Bouchet P, Kantor Yu I, Sysoev A and Puillandre. A new operational classification of the Conoidea. Journal of Molluscan Studies 77 (2011) 273-308. 8 Aguilar MB, Zamora BR, Michel ME, Rivera RR, Landa JV, Falcon A and Heimer EP. Diversity of O-conotoxins from the worm-hunting cone snail Conus brunneus from the Mexican Pacific coast. Peptides (2013) (En proceso editorial). 9 Zavalza-Uribe K, Landa-Jaime V, Gorrostieta E, Arciniega-Flores J, Michel Morfin E and Heimer-De la Cotera EP. Anatomic description of the digestive and venomous system from Conus brunneus at the Mexican Tropical. Annual meeting of the western society of malacologists y XII Reunión Nacional de Malacología y Conquiliología. Pacific 44 (2011). 10 Gorrostieta E. Perfil cromatográfico y efecto del extracto del conducto venenoso de Ductoconus princeps en Planorbella tenue. Boletín de la Sociedad Internacional de Malacología Médica y Aplicada 18 (2012). 11 Gorrostieta E, Falcon A, Palma L, Zepeda A, Michel E, Landa V, Aguilar M y Heimer EP. Descripción morfológica del sistema venenoso del caracol Conus purpurascens (Gastropoda:Conidae). 10th Inter-American Congress an Electron Microscopy (2009). 12 Tenorio MJ, Tucker JK and Chaney HW. The families Conilithidae and Conidae. The cones of the Eastern Pacific. En G.T. Poppe y Groh (eds.) A conchology iconography. Hackenheim: Conchbooks (2012) 65. 13 Landa-Jaime V y Arciniega-Flores J. Macromoluscos bentónicos de fondos blandos de la plataforma continental de Jalisco y Colima, México. Ciencias Marinas 24(2) (1998)155-167. 14 Pérez-Peña M and Ríos-Jara E. Gastropod Mollusks from the continental shelf of Jalisco and Colima, México: Species collected with a trawling net. Ciencias Marinas 24(4) (1998) 425-442. 15 Zavalza-Uribe K, Michel-Morfin E, Arciniega-Flores J, Landa-Jaime V y Heimer De la Cotera EP. Distribución y abundancia de los caracoles del suborden Toxoglosa de la plataforma continental de Jalisco y Colima, México. XIII Congreso Nacional de Oceanografía (2010). 16 Pina A. Catálogo anotado (e ilustrado) de nombres científicos aplicados a las especies del género Conus Linnaeus, 1758. Malakos (2011). Victor Landa Jaime
J. Emilio Michel Morfín Departamento de Estudios para el Desarrollo Sustentable de Zonas Costeras Universidad de Guadalajara landav@costera.melaque.udg.mx Sergio G. Castillo Vargasmachuca Escuela Nacional de Ingeniería Pesquera Universidad Autónoma de Nayarit Edgar P. Heimer de la Cotera Laboratorio de Farmacología Marina Instituto de Neurobiología Universidad Nacional Autónoma de México Campus Juriquilla, Querétaro |







